¿Sabías que una buena alimentación puede ayudarte a mantener tu fuerza, energía y bienestar en la etapa adulta?
Uno de los nutrientes más importantes —y a veces olvidados— es la proteína. A medida que envejecemos, nuestro cuerpo necesita más atención para mantenerse fuerte y activo, y aquí es donde la proteína juega un papel fundamental.
¿Por qué es tan importante la proteína?
La proteína es un nutriente esencial que ayuda a:
- Mantener la masa muscular.
- Reparar tejidos y órganos.
- Fortalecer el sistema inmunológico.
- Mejorar la cicatrización de heridas.
- Prevenir la debilidad y el cansancio excesivo.
En la adultez mayor, es común perder masa muscular si no se cuida la alimentación. Esto puede llevar a problemas como caídas, dificultad para caminar, o pérdida de autonomía. Incluir suficiente proteína en la dieta ayuda a mantener el cuerpo más fuerte y funcional por más tiempo.
¿Dónde encontramos proteínas?
Las proteínas se encuentran en alimentos de origen animal y vegetal. Algunas buenas fuentes son:
- Carnes magras: pollo, pavo, res magra.
- Pescados: atún, salmón, sardinas.
- Huevos: una excelente fuente, fácil de preparar.
- Lácteos: yogur, leche, quesos bajos en grasa.
- Legumbres: lentejas, fríjoles, garbanzos.
- Frutos secos y semillas: nueces, almendras, chía.
- Tofu y productos de soya.
¿Cuánto se debe consumir?
Cada persona es diferente, pero en general, un adulto mayor necesita entre 1 y 1.2 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día. Por ejemplo, si una persona pesa 60 kilos, debería consumir entre 60 y 72 gramos de proteína al día, distribuidos en las tres comidas principales.
Un truco útil es asegurarse de que cada comida contenga una fuente de proteína. No se trata de comer más cantidad, sino de comer mejor.
Consejos prácticos para mejorar la ingesta de proteínas
- Combina proteínas animales y vegetales en tus comidas.
- Acompaña siempre tus vegetales y carbohidratos con una fuente de proteína.
- Si no tienes mucho apetito, elige porciones pequeñas pero concentradas en nutrientes.
- Consulta con un nutricionista para adaptar la dieta a tus necesidades particulares.
En CEPAM, sabemos que una buena alimentación es parte fundamental del envejecimiento saludable. Por eso, te acompañamos con orientación profesional y programas diseñados para mantener tu salud física y nutricional.
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